Muéstrate

No escuché tu voz esta noche,

no la oí al susurrarme los vientos

o al abrir la ventana al alba

ni al acostarme pronto de noche

para en sueños buscar tus anhelos

y de mañana hallar tus pisadas.

 

Cual fuego fatuo,

cual luna menguante,

rápido pasas,

sin don ni palabra,

cual raudo asteroide,

cual ánima áurea.

 

Desvélame tu rostro esta noche,

que errabundo, de ti no me desvíe,

y que seguro, en ti encuentre asilo.

Abbey in an oakwood

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