Barrotes de los tontos

Fortuitamente hoy tuve una corta visita al Santísimo Sacramento, y por las fachas que portaba (o al menos eso me dije a mi mismo) preferí quedarme fuera viendo desde los barrotes que protegen el santuario de nuestro Señor transubstanciado. Ahí fue cuando una interesante inspiración me llegó desde lo alto, y que ahora compartiré con ustedes y que es esta: los barrotes de tontos.

Verán, pues, que vengo a observar un fenómeno que siempre nos pasa a todos, pero que en ocasiones no nos percatamos de ello. Este fenómeno es el de “encarcelarse” lejos de la presencia de Dios y consiste en la perseverancia en la vida de pecado. Y he de señalar que no hago distinción entre pecado venial o mortal.

Todo comenzó, como ya dije, mientras visitaba a nuestro Señor en la capilla. Para contextualizar en el espacio, la capilla es un cuarto cuadrado con una puerta que está junto a una gran ventana de barrotes, por lo que cualquiera que se quede afuera puede perfectamente ver la Custodia, estorbado ligeramente por los hierros negros que protegen el lugar. Pues bien, yo me quedé fuera, como ya he dicho, conformándome con observarlo a cierta distancia a pesar de esos barrotes, cuando justo a lado de la ventana tenía tenía una puerta lo suficientemente grande para poder pasar y rendirle adoración como merece y como es debido, evitando así todas las distracciones que puede ofrecer el patio que está contiguo a dicha capilla (muchas los días de catecismo). Una decisión totalmente tonta, luego reflexione.

Ahora bien, esta vivencia la traduje (o Él la inspiro) de la siguiente manera: hay ocasiones en las que, como yo cuando estaba en las puertas de la Capilla de Adoración, no nos atrevemos o nos decidimos a entrar y preferimos observar desde afuera a un Cristo atravesado por barrotes. Esto pasa cuando, como tontos, nos aferramos a la vida de pecado, no de pecado grave,  persistente y obstinada que no nos permite “entrar” en la presencia de Dios, o que mas bien nos persuade de conformarnos con estar cerca de su umbral. Nos sujetamos tan fuerte a unos barrotes que solo interrumpen una plena contemplación de nuestro Señor, y no nos percatamos o decidimos ignorar que tan solo con soltar esos barrotes unos momentos podemos atravesar una puerta abierta de par en par y que solo espera al valiente que se atreva a pisar su umbral. Esto es lo que yo llamo “los barrotes de tontos”, y es que ahí afuera pululan mil y un distracciones (o tentaciones para la analogía) que no con mucha dificultad terminan mutando en pecados mucho mas grandes, y que entonces si crearán una gran barda que no solo nos dificultará la visión de Dios, si no que la cortará de plano dejándonos en la desesperación de la separación auto impuesta.

Esta muy bien dicho “El justo peca siete veces al día”, pero yo quiero agregar para esta reflexión que “el santo aborrece hasta la mas pequeña falta”. No es necesario mas que una piedra desprendida en el lugar correcto para desencadenar un peligroso alud, y no hay nada mas estúpido que poner tu casa justo debajo de esa masa de tierra que solo está esperando a la piedra correcta. Es mucho mejor para el sabio colocar su casa en el valle donde el río alimenta la tierra, y la montaña y la lluvia no son sino comedias del derrumbe y la tormenta. En ese valle tranquilo donde corren ríos de agua viva. Dentro del Santísimo donde podemos sentir y experimentar a Cristo mas íntimamente, mas transformador de lo que hacemos afuera tras los barrotes, ahí es donde debemos construir nuestra morada; lejos del pecado mas pequeño.

Los grandes santos de la fe lo fueron porque luchaban contra esos barrotes y no se aferraban a ello, tanto así que se colocaban delante de ellos para tener una mejor vista de Dios Eucaristía y conseguir mas fuerza para librar la batalla. No vivieron sobre pequeños pecados si no que los arrancaron de sus hogares tan pronto como brotaban, y esto porque estaban en presencia del Señor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s